Saludo de nuestro párroco:
Queridos hermanos y hermanas.
Soy vuestro párroco el Padre Miguel Ángel Cornejo Salvatierra, y deseo saludarlos y darles la bienvenida a esta página web de la Parroquia que quiere ser la casa y familia de todos los que en ella buscan la alegría de la fe, el aliento de la esperanza y la plenitud del amor. La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, quiere estar, como Cristo en la Cruz, con los brazos abiertos a todos, para que sientan su cercanía, especialmente los más necesitados, los que sufren, los enfermos, a todos aquellos que de algún modo requieren de la plenitud que sólo Dios puede dar.
Nuestra Parroquia quiere hacer vida el mandato de Cristo, anunciar el Reino de Dios, y ser ejemplo de la primera comunidad en Jerusalén que da a conocer los criterios esenciales para una recta comprensión de la naturaleza de la comunidad; "una comunidad perseverante en la escucha de las enseñanzas de los Apóstoles, en la unión fraterna, en la partición del pan y en las oraciones, una comunidad acogedora y solidaria hasta el punto de compartirlo todo en común".
Estamos llamados a que este año 2011, lleno de cambios y de dificultades como Iglesia chilena, la parroquia pueda seguir reviviendo la experiencia de crecer en el entendimiento y de vivir en la fraterna unión de rezar incesantemente y permanecer a la escucha de la Palabra de Dios, sobre todo si participamos con fe en las celebraciones de la Eucaristía presidida por sus sacerdotes.
En esta tarea, en la que he sido encomendado por Dios, de guiar a esta hermosa comunidad como párroco, cuento con la ayuda de mi hermano el Padre Carlos Méndez vuestro vicario parroquial, de los diáconos permanentes, Sergio Chávez, y Adrián Marín y de nuestro clérigo en formación, nuestro hermano Samy.
Los invito a todos ustedes como comunidad ayudarme a seguir en esta tarea, todos somos responsables, niños, jóvenes y adultos de hacer que nuestra parroquia, sea el lugar de encuentro con Cristo, especialmente en la Eucaristía, compartiendo y viviendo en una mesa para todos.
Desde ya los encomiendo a nuestra patrona la Santísima Virgen María de Guadalupe, nos lleve hacia su Hijo Jesús, nuestra Salud, nuestra Paz y nuestra Alegría.









